Bahía:es grande,
es fea,
es paradójica,
es ruidosa,
es sucia,
es irregular,
es depresiva,
es calurosa,
es cemento,
es crítica,
es ventosa,
es desconocida,
es horrible,
es fría,
es extraña,
es vieja,
es gris,
es efímera.
Hay una canción hermosa que dice, "...yo vivo en una ciudad, que tiene una puerto en la puerta...". Así es Bahía y aunque no nací acá, me da la sensación de que tengo más que ver con este pueblo grande, que con el mío propio. Debe ser por esa cosa de ciudad grande donde nadie se mira en las veredas, donde no se cruza por la mitad de cuadra y donde no conoces el nombre del almacenero.
Bahía es gris, a veces es triste, parece rápida, pero por las noches no tiene miedo y muestra su lentitud.
Es grande, pero es chica. Es un pozo dicen algunos y debe serlo, por que cuando el colectivo se aleja en la ruta se ve una depresión en la tierra y allá abajo está Bahía, hundida.
Bahía no me gustaba, no me gusta en realidad, pero no me gusta por el tumulto, por el caos, por el ruido, pero de noche es menos odioso todo eso, se toleran determinadas cosas cuando el ritmo se va deteniendo.
A veces pasa que queremos escapar de lo que nos rodea, pasa que pareciera que el entorno jode, a veces pasa que no notamos, que no noto que la cosa que molesta no se ve.
A veces pasa que noto lo que la mayoría del tiempo olvido. Que no va de afuera para adentro, sino al revés.
Y es ahí en ese momento, cuando pienso, Bahía es molesta con sus bocinas, con sus sirenas, hace demasiado calor, sopla muy fuerte el viento, pero me gusta.
Bahía es hermosamente fea.
Bahía es BLANCA.